Cómo dejé de ser gordo, lo qué hice porque no quiero estar gordo



Cuento en esta ocasión cómo dejé de ser gordo para que veas que es posible adelgazar con un poco de esfuerzo. La primera condición para lograrlo es querer hacerlo, y yo lo hice porque no quiero estar gordo.



Como dejé de ser gordo, no quiero estar gordo


Como dejar de ser gorda, las claves



La segunda condición para dejar de ser gordo o gorda, según sea el caso, si eres hombre o mujer, es no posponer la decisión de empezar a adelgazar.

Muchos dicen para sí que empezarán con el proceso de disminuir peso hasta que llegue el otro año, o cuando pase la fiesta de fulanito o fulanito.

Pensar así no conduce a quitarse los kilos extras, sino a acumular más peso.

Entonces, hay que empezar ya, en este momento para mandar lejos los kilos que te sobran.

Te voy a contar mi historia de cómo deje de ser gordo, y todo lo que hice; en aquel tiempo, hace ya muchísimos años, me dije: no quiero estar gordo

Y actué. Empecé con el proceso de quitarme esos kilos extras.

Tu si eres mujer, por supuesto, debes tener en mente siempre esto: no quiero estar gorda.

Y actúa. Empieza ya con el proceso de adelgazar.


Cómo deje de ser gordo, lo que hice porque no quiero estar gordo


Enfermedades que se evitan al dejar de ser gordo


Tengo 52 años, estoy delgado pero con suficiente masa muscular magra. Y no padezco alguna enfermedad, pese a que mis genes arrastran historiales terribles de diabetes e hipertensión arterial. 

Por parte, de mi padre, los genes han provocado que la mayoría de mis hermanos y tíos sufran esa enfermedad incurable llamada comúnmente presión alta o hipertensión.

Del lado de mi madre, la diabetes azota los genes: un tío murió por esa enfermedad; y mi madre misma desde hace años viene batallando con ese mal. 

¿Cómo le he hecho para estar saludable y delgado con buena apariencia corporal? 

Sigue leyendo y descubrirás mis secretos.




Con los trucos de cómo deje de ser gordo, podrás adelgazar sin problemas



Estar sano y saludable es lo ideal, pero para algunos eso les resulta muy difícil. Y desesperados recurren a métodos que prometen bajar de peso en un corto plazo. 


Con el tiempo, se percatan, sin embargo, que han sido engañados, pues los kilos, a las pocas semanas de terminar ese tratamiento, son los mismos, o han aumentado; eso, sin contar el deterioro en su salud por esas bajas y subidas rápidas de peso corporal. 

Pero tranquilas y tranquilos, aquí voy a darte unos trucos para que bajes esos kilos que te impiden lucir ese vestido o camisa que tienes guardado en el armario; y lo más importante, podrás tomar las recomendaciones para tener una salud física envidiable.


No quiero estar gordo, no quiero estar gorda, como dejar de ser gorda


A estas frases, doy alternativas saludables para adelgazar, en este blog; te revelo trucos para no estar gorda o gordo.

De una vez, te digo, no voy a venderte nada, ni te voy a dar dietas milagrosas, como esas que llaman dieta de la luna, de la manzana u de otro tipo, las cuales, repito, resultan un fraude y deterioran tu salud. 


Y de una vez te digo, que lo encontrarás aquí serán sugerencias para mantener tu peso ideal de acuerdo a tu estructura ósea, así como una buena salud que te harán vivir más años.




Cómo deje de ser gordo, lo que hice para lograrlo porque no quiero estar gordo


Mi secreto de como dejar de ser gordo


Volvamos a mi historia. 


Cuando era un muchacho de menos de 20 años, estaba un poco excedido en mi peso corporal, por lo que, estoy seguro que era por esa causa, mi autoestima se había derrumbado; sin embargo, con el tiempo, esos kilos extras los mandé a la banca para siempre con mis buenos hábitos alimenticios que fui adquiriendo poco a poco.

En aquellos años en que estaba un poco gordo, la escuela y el trabajo acaparaban casi todo mi tiempo. 


Salía de casa a las 5 de la mañana y volvía como a las diez de la noche.

Sencillamente no había tiempo para ejercitarme. O no quería encontrarlo.

Como había leído en revistas deportivas que el ejercicio ayuda bastante para bajar de peso, busqué tiempo para ejercitarme.

Antes de irme al trabajo, era algo así como imposible (aunque si no hubiera habido otra alternativa, me hubiera ejercitado a esa hora).

Al llegar, en la noche, era más probable.

Sin embargo, descubrí que entre mi salida del trabajo y el ingreso a la prepa había una media hora "muerta". Así que esos 30 minutos los usé para jugar basquetbol en la escuela.

Por lo general jugaba solo. 

Lo importante era sudar.

Luego me daba una ducha rápida y a las clases.

Al termino de unos 3 meses de ejercitarme en el basquetbol, mis tallas empezaron a disminuir.

-Qué estás haciendo -me decían-. Te ves más delgado.

Continué con mis ejercicios. Y al cabo de unos 9 meses, había perdido como 10 kilos, que eran los que me sobraban.

Y ya me sentía mejor. Mi autoestima mejoró. Me sentía bien.

Pero la vanidad me llegó como a cualquier joven. Estaba delgado ya, pero quería tener un mejor proporcionado físico.

Las revistas donde había leído los beneficios del ejercicio aeróbico para adelgazar, hacían incapié también en los ejercicios con pesas; así que decidí jugar basquetbol solo 3 días y dos para entrenarme con pesas, cuyo gimnasio estaba allí mismo en la prepa.

Lunes, miércoles y viernes jugaba basquet; y martes y jueves entrenaba con pesas.

Cuidaba ya mucho mi alimentación.

Evitaba al máximo la aguas azucaradas, las grasas y los carbohidratos refinados.

Llevaba una dieta equilibrada. Daba preferencia a las proteínas y vegetales.

Nunca conté calorías. (Y hasta la fecha no cuento calorías.)

Por supuesto, los cambios se empezaron a notar en mi cuerpo.

-Qué estás haciendo, decían mis conocidos.

Yo sonreía, simplemente.

En aquel tiempo había muchos mitos sobre el fisicoculturismo, y no quería entrar en discusiones.

Entre los mitos más comunes estaban: te vas volver gordo cuando dejes de entrenar, te vuelves maricón con el entrenamiento con pesas, se te atrofia el cerebro.

En fín, esos y otros mitos.

Al notar el efecto benéfico en mi cuerpo con el ejercicios aeróbico, la sana alimentación y el entrenamiento con pesas, decidí continuarlo en el resto de mi vida.

De eso ya hace mucho, quizá unos treintantos años. Y continúo con la combinación de ejercicios aeróbicos y rutina con pesas. Y, por supuesto, una sana alimentación.

Así es como dejé de ser gordo. Lo hice porque no quiero estar gordo.

A lo largo de mi vida he practicado fisicoculturismo, atletismo, karate, kun-fu, lucha libre. Todo a nivel amateur. Por el gusto de hacerlo.

No importa qué tipo de deporte sea, pero siempre practico alguna actividad deportiva.

Ese es mi secreto para no estar gordo. Y ahora ya lo sabes. 

Sigue mis estrategias y dejarás de ser gordo o gorda y tendrás una excelente salud.

Antes me ejercitaba por vanidad.

Ahora por salud. 




El ejercicio aeróbico ayudar a dejar de ser gordo


El ejercicio aeróbico ayuda a acelerar el metabolismo, a estar en buena forma y a evitar muchas enfermedades.

Y el ejercicio con pesas contribuye también a tener una metabolismo más rápido y un cuerpo más estético.

Cuando los años avanzan, el metabolismo se hace más lento a partir de la tercera década de vida, pues la cantidad de músculo empieza a disminuir.

A menor proporción de músculo, hay un metabolismo más lento. Una forma eficaz de revertir esta situación es no perder músculo. Y para evitar esto, es de gran ayuda ejercitarse con pesas.

Antes, cuando era gordo, mi autoestima por lo suelos.

El ejercicio, la disciplina y el autodominio me devolvieron la autoestima que se me había escapado como una paloma veloz en mis primeros años juveniles.

Aquí en la imagen, de yins y playera deportiva azul, a mis 52 años, sonriendo casi siempre.



Cómo dejé de ser gordo, no quiero estar gordo
A mis 52 años




Como dejé de ser gordo, porque no quiero estar gordo


Secretos para no estar gordo


Como ves, mi secreto no es ningún secreto; o si prefieres sí lo es y éste consiste en tener buenos hábitos alimenticios combinados con ejercicios. 


Dirás, por ejemplo, pero es que no estoy acostumbrado(a) al ejercicio y se me antojan más los alimentos con alto contenido de grasas o azucares. 

No te preocupes, la información  vertida en varias entradas en este blog puede servirte de guía para comer lo que se te antoje, sin engordar, pues hay tips de cómo alimentarse de manera saludable, mientras no se realizan actividades deportivas. 

Seguirás pensado: pero es que ya he intentado comer menos esos bocadillos que tanto más me hacen abultar mi cintura y panza, pero no lo he logrado. 

No te angusties, aquí en el post Cómo tener fuerza de voluntad para bajar de peso: trucos que no fallan, encontrarás trucos para lograr autodominio y así resistir las ansias por ingerir alimentos que te hacen engordar.


Cómo dejé de ser gordo y lo que tuve que hacer para lograrlo poque no quiero ser gordo


¿Cómo le hice para bajar esos kilo extras que tenía en mi juventud y mantenerme después, de manera permanente, en buena forma corporal, así como conservar una buena salud, pese a mis antecedentes genéticos? Esos secretos que he asomado en esta entrega, los detallo en otras entradas. 


En Ponte En Forma [Secretos Para Lograrlo], resumo las estrategias de cómo deje de ser gordo. Te invito a que le des una leída, te serán muy útiles.

Mi historia de cómo dejé de ser gordo no es algo extraordinario. Está al alcance de cualquiera que decida adelgazar. Yo decidí seguir el camino de una alimentación saludable y el ejercicio porque no quiero estar gordo. ¿Tú qué has decidido?

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